Profr. y Lic. Héctor Jaime Treviño VillarrealEl señor Don Manuel M. García, el benefactor de Sabinas Hidalgo, estuvo el 29 de diciembre de 1936, en el despacho del Secretario General de Gobierno. Su visita tuvo por objeto ofrecer el edificio que construyó sobre los terrenos donde existe la Escuela Granja, para que se trasladara allí la Escuela Secundaria que funciona en el centro de la población.

Argumentó que el edificio de la Secundaria, en la cabecera del municipio, no solamente carece de los salones suficientes, sino que también es antihigiénico.

La Escuela Granja estaba a un kilómetro de Sabinas -lo que es hoy el local de la Asociación Ganadera- y aunque quizás los padres de los educandos se opondrían por la distancia que tendrían que salvar sus hijos para trasladarse al plantel, el señor García hizo la sugestión de que precisamente los productos que se obtuvieran por medio del cultivo de las tierras, que corresponden a la Granja de Experimentación, se destinarían íntegros a cubrir lo que pudiera costar el sostenimiento de un vehículo destinado a llevar y traer a la población a los alumnos, siendo idéntico el problema que se presenta en Monterrey con los alumnos de la Escuela de Cooperativismo.

El Dr. Taméz indicó a Don Manuel que tanto su ofrecimiento, al ceder el edificio de la Granja Experimental para establecer la Escuela Secundaria, como la sugestión para resolver el problema del traslado de alumnos, lo pondría en consideración del Gobernador, General Anacleto Guerrero.

Se dirigió luego a las oficinas de la  Dirección Educación Primaria y Secundaria en el Estado y al no encontrar a su Director el profesor Oziel Hinojosa, con quien tenía intención de cambiar impresiones sobre la Escuela Granja que recién había cedido al Estado, tuvo una entrevista con el profesor Caleb Sierra Ramos y le expuso que deseando salir de su pueblo natal, Sabinas Hidalgo, N .L., para Honduras, quería que antes de su partida, a fines de enero del siguiente año,  ver funcionando dicha escuela, sugiriendo que como el edificio es bastante amplio, bien podría cambiarse a él la escuela secundaria, sin obstruir el funcionamiento de la Escuela Granja.

Este último proyecto no cuajó debido a la lejanía de dicha institución con respecto al poblado.

Habiéndole informado el profesor Caleb Sierra Ramos que el Gobierno del Estado se había interesado sobremanera en el proyecto abrir las clases de la Escuela Granja cuanto antes y aun cuando el presupuesto de egresos del Estado, por lo que se refiere al ramo educacional, había sido aumentado de un modo considerable, para dar lugar al desarrollo conveniente de la instrucción en el Estado, no se había presupuestado el gasto que erogaría la mencionada escuela,

Sierra Ramos le informó que el Gobernador, ordenó se incluyera en el presupuesto del siguiente año, lo que se considerase necesario para su funcionamiento, habiendo quedado en el proyecto que se enviará al Congreso la cantidad de diez mil pesos anuales, aun cuando se había considerado que la matrícula debía iniciarse hasta el mes de agosto de 1937, mientras tanto se emplearían los ingresos de la misma en la preparación de las tierras y adquisición de materiales para un laboratorio y maquinaria.

Don Manuel M. García le manifestó al educador que estaban por llegar doscientas sembradoras, ochocientos arados y maquinaria para el beneficio de las tierras, lo que hizo que se interesara vivamente el Secretario de Educación Primaria y Secundaria del Estado, quien ofreció una rápida gestión ante el Gobernador del Estado para que se procediese a la mayor brevedad posible a la iniciación de los trabajos educativos de la misma, de ser posible para el mes de enero.

Fuente: Periódico El Porvenir. Diciembre 30 de 1936. p. 6.