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Categoría: Artículos
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Francisco J. EchazarretaEn una plática personal, con unos amigos en donde se discutía de las condiciones actuales en la economía. Estos amigos se referían a lo deteriorado de los sistemas capitalistas, que en los años ochenta tanto impulsara el presidente Reagan haciendo ver muy mal al socialismo, a tal grado de desquebrajarlos y adoptar los modelos estos de libre empresa. Bueno ahora se discute como que el rumbo tomado a lo menos por estos países (los capitalistas) dan entender como que no es lo correcto de tal modo que se decía en aquella rueda de amigos que las personas cultas y de gran inteligencia son; los que nos deberían de guiar, de tal modo que buscando datos en la red me encontré esto cuyo autor es Albert Einstein el cual me parece bien interesante y enseguida lo agrego.

La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.

No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.

 Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ’superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.

 El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

 Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.

Sin crisis no hay méritos.

 Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

 Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto, trabajemos duro.

Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.